Las herencias no son solo un proceso jurídico y fiscal; también son un fenómeno profundamente emocional. La pérdida de un familiar, combinada con expectativas económicas y viejos conflictos, puede generar disputas intensas entre herederos.

Desde el punto de vista legal, el Código Civil establece las legítimas y la distribución forzosa de parte del patrimonio (artículos 806 y siguientes), lo que puede frustrar expectativas y generar tensiones. Además, la falta de comunicación previa o de un testamento claro suele ser el detonante principal de conflictos.

En España, la Ley 5/2012, de mediación en asuntos civiles y mercantiles, permite utilizar la mediación como alternativa para resolver disputas hereditarias sin llegar a juicio. La mediación puede preservar las relaciones familiares y reducir costes emocionales y económicos.

Comprender la dimensión psicológica es clave: sentimientos de injusticia, rivalidad entre hermanos o percepciones de favoritismo son habituales. Por ello, una planificación sucesoria transparente, con explicaciones en vida, suele reducir significativamente los conflictos posteriores.

Ante cualquier duda sobre cómo prevenir o gestionar conflictos hereditarios, es recomendable consultar con Legadosi3, que puede ofrecer asesoramiento jurídico y estrategias de planificación sucesoria para minimizar disputas familiares.