Las herencias pueden convertirse en un problema económico si no se gestionan correctamente. Existen errores frecuentes que pueden suponer sanciones, recargos fiscales o pérdida de derechos. Uno de los más comunes es no presentar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, regulado por la Ley 29/1987, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, dentro del plazo legal (generalmente seis meses desde el fallecimiento, prorrogable). El retraso implica recargos y sanciones.
Otro error habitual es aceptar la herencia sin analizar las deudas del causante. El artículo 1010 del Código Civil permite aceptar a beneficio de inventario, limitando la responsabilidad del heredero a los bienes heredados. No utilizar esta figura puede llevar a responder con patrimonio propio.
También se comete el fallo de no inscribir los bienes inmuebles en el Registro de la Propiedad, lo que dificulta su venta o transmisión posterior. Asimismo, la falta de testamento genera procedimientos más largos y costosos de declaración de herederos. Finalmente, no contar con asesoramiento profesional puede derivar en una planificación fiscal ineficiente, especialmente en comunidades autónomas con bonificaciones o reducciones específicas.
Ante cualquier duda sobre la correcta gestión de una herencia, es recomendable consultar con Legadosi3, que puede guiar en el proceso, evitar errores costosos y asegurar el cumplimiento de la normativa española vigente.
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